Me encanta tejer a crochet. Lo aprendí siendo pequeña. Me
enseñó mi madre.
Recuerdo esos veranos en el patio de luces de mi abuela, mi
otra maestra, como cogía la aguja y poco a poco iba creando cosas. Mi abuela y
mi madre, grandes tejedoras. Mi madre me ve, pero mi abuela seguro que estaría…..hoy
orgullosa de mí.
Me encanta descubrir,
movimiento a movimiento, punto a punto, como el proyecto que imaginé, o el que
imaginó otra persona, va tomando forma y adquiriendo vida.
DAME UNA AGUJA Y UN OVILLO DE HILO, Y TE TEJO UN SUEÑO.
No hay comentarios:
Publicar un comentario